Martes 21 de Noviembre de 2017
     

Ebrard, desesperado



opinion

M

arcelo Ebrard anda desesperado por ganar la presidencia nacional del PRD y para hacerse publicidad desafió a Peña Nieto a debatir la reforma energética, cuyo proyecto aún no se conoce y el presidente anunció que lo enviará al Congreso en unos meses.

Desde luego que las cosas no se harán como quiere el ex jefe de gobierno, quien sabe bien que es muy difícil que logre su sueño de encabezar al sol azteca para que le sirva de escalón para ser el candidato presidencial de la izquierda en 2018.

La tiene muy difícil, porque el primero que se opone a que presida el PRD es López Obrador, quien, mediante le fracción que aún tiene ahí –a través de René Bejarano y Lola Padierna- saboteará por todos los medios al aspiración de Marcelo, que no cuenta con Los Chuchos, jefes actuales del PRD, porque dicen que los traicionó, y tampoco con su sucesor en el DF Miguel Ángel Mancera, a quien también le late el corazoncito y aspira a dicha candidatura.

Claro que el principal opositor de la ambición ebrardiana es Andrés Manuel, que quiere ser por tercera ocasión el abanderado izquierdista hacia la Presidencia, logre o no logre el registro de su partido Morena, porque en ese caso buscaría apoyarse en el PRD y sus partiditos satélites PT y Convergencia, aunque estén muy desprestigiados, como sus líderes-dueños Alberto Anaya y Dante Delgado.

L. Obrador planea echar toda la carne al asador para recuperar el terreno perdido, y aprovechará las dos principales reformas (hacendaria y energética) de EPN, para agitar al país, y ya ordenó a sus pandillas (CNTE, SME, vándalos del DF, policías comunitarios y demás) aprovechar cualquier pretexto para promover marchas, plantones, paralizar carreteras, atacar gente y destruir edificios; para lo que han contado con la ineficacia e impericia de las autoridades actuales, que ha perdido de todas, todas ante ellas, so pretexto de no reprimirlas, aunque crezca la desazón nacional por la inseguridad que generan esas hordas y la impunidad que se les concede.

A eso hay que agregar el caldo de cultivo que les está propiciando la caída de la economía, la producción industrial, exportaciones, ventas, el dólar y la Bolsa de Valores (que acaba de registrar su mayor baja histórica), el aumento del desempleo, la falta de inversión oficial y privada. Todo eso, aunque se ha tratado de ocultar, es palpable y sus efectos ya se sienten con fuerza en muchas partes del país.

Al son de no permitir incrementos de impuestos ni privatizar Pemex, el Peje y sus agitadores armarán la de Dios es Cristo, y recurrirán a todas las patrañas, porque saben que si la ganan no sólo frenarán los principales proyector de Peña Nieto, sino Andrés Manuel aumentará su popularidad, logrará el registro de Morena y pondrá un pie en la lisa por el poder presidencial para 2018.

Ebrard se alcanzó también la puntada de convocar un Congreso Nacional del PRD, sin que tenga facultad alguna para hacerlo, porque se le cuecen las habas por sustituir a Jesús Zambrano en la jefatura, y quién sabe cuántas puntadas más inventará, que en su caso serán meras patadas de ahogado, porque –aunque no lo entienda– carece de posibilidad alguna para cuajar sus sueños.

Como va, Mancera tampoco es posible que logre la candidatura izquierdista, pues está peleado con Bejarano, y a través de él con López Obrador, y con Los Chuchos, inconformes por las pocas posiciones que les otorgó dentro de su equipo de gobierno.

La izquierda en general no lo siente suyo y le critica su acercamiento a EPN, cuyo proyecto de reforma energética también criticó para intentar quedar bien con la izquierda, con el riesgo de perder el apoyo presidencial y priísta para su reforma política del DDF, que es su clave principal para reforzar sus anhelos presidenciales.

Además, cada día que pasa queda más clara su actitud de dar atole con el dedo, de emitir puras declaraciones, sin que las apoye con hechos para enfrentar los problemas capitalinos, como en el caso de los 12 secuestrados del antro Heaven de la Zona Rosa, atribuido al crimen organizado, pero él insiste en negarlo y como paliativo prometió cortar las cabezas del procurador y del jefe de la policía del DF, si no resolvía pronto el caso, y ya casi sin que haya resultados.

Por otra parte, el V aniversario del asesinato de 12 personas en el News Divine (8 adolescentes entre ellos) recordó que quedaron impunes los tres principales responsables: Ebrard, como jefe de gobierno; Joel Ortega como jefe de la policía, y el procurador Rodolfo Félix, a quienes, por cierto, Mancera se negó a consignarlos al llegar a la procuraduría, y eso quizá fue su principal mérito para que Marcelo lo escogiera de sucesor.





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