Viernes 24 de Octubre de 2014

     



Los acuerdos, herramienta de la política que degradan los grillos

  • Los daños y costos que deberán pagarse estan por verse

José Luis Uribe

Como si la crítica situación de inseguridad e incontenible ola de asesinatos incluidos los de periodistas y vendettas no fueran suficiente para la minada resistencia de los mexicanos, a fines de febrero y durante la primera mitad de marzo dirigentes de los dos partidos políticos y el propio Secretario de Gobernación, fueron protagonistas de un escándalo que puso de manifiesto, una vez más, el bajo ejercicio político que priva en nuestro país.

El affaire que llegó hasta la más alta tribuna (Cámara de Diputados) en un vergonzoso “debate” entre Beatriz Paredes y Cesar Nava, inclusive involucró al presidente Felipe Calderón, quien tuvo que llamar a la cordura para evitar que el escándalo siguiera salpicando suciedad, en perjuicio del gobierno y de la devaluada clase política mexicana.

Todo comenzó con una entrevista televisiva al gobernador Enrique Peña Nieto, quién inocentemente dio a conocer un convenio entre PRI y PAN para no establecer alianzas electorales en el 2011, sin embargo a capa y espada el presidente del PAN, César Nava, se puso a negar un documento que todo el mundo conocía, y al final no tuvo más opción que aceptar lo que hizo.

Fue evidente de que no había necesidad de convertir en escándalo un hecho que no se podía negar. Había cuatro copias del documento, una de ellas en poder de Beatriz Paredes y por lo tanto, negar su existencia sería una suerte de suicidio político.

Nava optó por ensuciar algo que aparentemente, no era sucio. Tras días de negarlo, el también diputado federal, uno de los hombres más cercanos al Presidente, salió a decir que: efectivamente, sí firmó ese pacto, que se refería únicamente al Estado de México y a condición de que pasara en el Congreso el paquete fiscal en los términos en que lo envió Felipe Calderón.

Desde la óptica de Nava, fueron los priistas quienes violaron primero el acuerdo y por lo tanto ya no había nada que respetar en materia de alianzas y mucho menos informar a su bancada y a los senadores que cerraron filas para exigir pruebas de esa famosa firma que difamaba al líder de su partido.

El propio César Nava salió a mostrar el documento. ¡Un convenio protocolizado! que en sus declaraciones estipula que PRI y PAN lo firman ”‘porque es acorde con sus documentos básicos” Consta de cinco cláusulas; en la cuarta se señala que: “Las partes se abstendrán de formar coaliciones electorales con otros partidos políticos cuya ideología y principios sean contrarios a los establecidos en sus declaraciones de principios” y la cláusula cinco dice: ‘a fin de evitar que dicha figura (las coaliciones) sea utilizada como instrumento de coyuntura electoral. Lo firman: Nava, Beatriz, Fernando Gómez Mont y el secretario general de Gobierno del Estado de México, Luis Enrique Miranda.

Sin embargo, el documento no dice una palabra que comprometa al PRI con la reforma fiscal, ni el alza de impuestos, mientras que Nava aseguró que el PRI incumplió, y así reconfirmar que los políticos parecen no tener más objetivo que llevar a la política a la degradación total.

La guerra de declaraciones fue el pan de cada día durante una quincena. “El dirigente nacional del PAN, César Nava, sí firmó un compromiso, con el Secretario de Gobernación como testigo, para que su partido no participe en alianzas contra el PRI en las elecciones del Estado de México, reveló la dirigente nacional del tricolor, Beatriz Paredes.

‘Efectivamente se firmó un acuerdo entre el presidente del PAN y la presidenta del PRI y fue testigo el Secretario de Gobernación’, señaló la priista. ‘A menos que después niegue su firma y tengamos que llamar a peritos investigadores, pero hasta donde yo sé es su rúbrica’, aseguró Paredes.

En entrevista televisiva, Paredes dijo que en el caso de Oaxaca lo que hubo fue un compromiso verbal. ‘Existió un diálogo muy claro y muy abierto en torno al tema de Oaxaca, hubo referencias especificas, quedó claro que esa era la intencionalidad ‘A mí me queda claro que no cumplieron con su palabra, ni hablar, es un asunto que la ciudadanía estará analizando, pero efectivamente en el caso del Estado de México hay un documento firmado’. Los acuerdos se negociaron a cambio del apoyo del PRI al paquete económico de 2010, que incluyó el aumento de impuestos”.

Ante esa situación, el dirigente nacional del PAN, difundió el acuerdo firmado en octubre de 2009 con la lideresa del PRI, Beatriz Paredes, en el que se protegia al Gobernador del Estado de México, Enrique Peña, con el compromiso panista de no hacer alianzas en 2011, a cambio del aval priista al alza de impuestos. Sin embargo, Nava consideró que el tricolor incumplió el acuerdo porque los senadores del PRI no aprobaron ‘en sus términos’ la Ley de Ingresos avalada en la Cámara de Diputados, en la que se incluyó el incremento del IVA del 15 al 16 por ciento, porque en lugar de votarla a favor se abstuvieron.

En el acuerdo, PAN y PRI se comprometen no formar coaliciones electorales en el Estado de México con otros partidos cuyos principios e ideología fueran contrarios a sus respectivas declaraciones de principios. ‘Dicho acuerdo fue suscrito sobre la base de la obligación del PRI de aprobar en sus términos en el Senado la Ley de Ingresos previamente aprobada en la Cámara de Diputados;

En otra de sus declaraciones, que fue motivo de burla y una andanada de crítics por parte de analistas y editoriales, Nava se atrevió a señalar ingenuamente que el Presidente Felipe Calderón no tuvo conocimiento de la firma de este pacto, el cual, aseguró, fue un documento ‘privado’.

Las reacciones en relación a la firma del multicitado documento, no se hicieron esperar y hubo declaraciones diversas: “Los senadores desconocían el pacto entre PRI y PAN respecto a las alianzas, aseguró el líder del Senado, Manlio Fabio Beltrones, mientras dos de los involucrados, los gobernadores del Estado de México, Enrique Peña, y de Oaxaca, Ulises Ruiz, eludieron el tema.

El legislador sonorense dejó claro que ‘los senadores del PRI tenemos en alto y mucho respeto por el valor de la palabra dada’, y que nunca tuvieron conocimiento de ‘ese pacto, de quién lo hizo… ni conocemos en qué términos se haya podido dar’.

Por su parte, Peña Nieto señaló: ‘no me lo pregunten a mí, saquen sus propias conclusiones de un acuerdo básico elemental de entendimiento político, que después fue desconocido’. Aclaró que éste no fue sólo un acuerdo con su estado, sino que fue general, ‘cada una de las entidades terminó por dejar testimonio de esta actitud… y sólo las partes tendrán que explicar qué ocurrió’.

Ulises Ruiz, mandatario oaxaqueño, afirmó que ‘Nava es un mentiroso’ y señaló que el acuerdo fue para dar más recursos a las entidades y Oaxaca logró cuatro mil millones de pesos más en el presupuesto para 2010, mientras que otros estados también obtuvieron más financiamiento.

La reacciones de Senadores del PAN fueron de condenar la decisión del líder nacional de su partido, César Nava, de comprometerse con el PRI a no formar alianzas electorales a cambio de aprobar el alza de impuestos en diciembre del año pasado.

Guillermo Tamborrel se refirió a los órganos de gobierno internos que tiene el PAN para decidir su estrategia electoral, y en ese sentido cuestionó a Nava por tomar una decisión sin consultar a la estructura partidista. El legislador consideró que ‘esto lesiona al PRI y al PAN, pero sobre todo a su democracia’. Afirmó que el tricolor convenció a su partido porque los priistas tenían miedo de que un bloque opositor pudiera afectar al gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto.

Rubén Camarillo calificó de ‘vergonzoso’ y ‘cínico’ que Beatriz Paredes acepte que negoció la estrategia electoral a costa del bolsillo de los mexicanos. Incluso pidió a la priista que abandone su curul en San Lázaro, pues como diputada responde al interés de su partido y no al de los ciudadanos.

Sus críticas alcanzaron también al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, pues afirmó que si el funcionario participó en la negociación del pacto, ‘más que testigo de honor fue testigo de deshonor’.

El secretario general del PAN, José González Morfín, aseguró que no participó en la firma del documento. ‘No lo conozco’, dijo, y precisó que la decisión sobre si el partido va o no en alianzas, la toma el CEN del PAN

“El secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, admitió que ‘son auténticos’ los documentos dados a conocer sobre un acuerdo entre los partidos Acción Nacional y el Revolucionario Institucional para evitar alianzas en el estado de México y que los firmó ‘como testigo de honor’.

En breve entrevista, el funcionario sostuvo que ‘en una democracia, los diálogos y las negociaciones entre actores políticos son parte del sustento, de su estabilidad y de sus posibilidades’.

Se le inquirió sobre la legitimidad del acuerdo suscrito entre el PAN y el PRI, Gómez Mont puntualizó: ‘Las alianzas, los acuerdos y las negociaciones en una democracia, sí’. Comentó que no ha negado haber firmado el documento: ‘Por supuesto que mi firma está estampada ahí’.

Reiteró que suscribió el acuerdo como ‘testigo de honor’, y ante la pregunta de si había estado en su calidad de secretario de Gobernación o como militante del PAN, recalcó: ‘Le contesté que como testigo de honor’. Ofreció ‘revisar’ en qué términos se dan las acusaciones y declaraciones de los representantes de los partidos.

En relación a todo ese escándalo, desde Chiapas, el dirigente del PRD, Jesús Ortega, opinó que el secretario de Gobernación no garantiza una interlocución institucional válida en los actuales procesos electorales, luego del acuerdo suscrito para evitar las alianzas partidistas en el estado de México.

Aseguró que el pacto se hizo a cambio del incremento de impuestos: ‘Con qué confianza vamos a platicar de algún tema con el secretario de Gobernación si está actuando como mánager del PRI para proteger los intereses de Peña Nieto’” .

Por su parte analistas políticos hicieron acto de presencia en sus artículos y comentarios como el siguiente: “César Nava pretende hacernos creer que su jefe, el que lo puso donde está, nada sabía del escandaloso pacto con el PRI que comprometía a su partido a no ir en coalición, a cambio del respaldo a la Ley de Ingresos, con todo y el incremento al IVA. El bisoño líder del PAN justifica el no cumplimiento del acuerdo —ya hay coaliciones con la izquierda en cuatro estados y se perfilan más— con el argumento de que sólo ocho de los 33 senadores del PRI permanecieron en el salón de plenos cuando se votó el incremento al IVA. Los ocho se abstuvieron. ‘Ante este flagrante incumplimiento del PRI, el acuerdo quedó sin efecto alguno’, declaró. Lo que no dice el hombrecito es que los ocho priistas permanecieron en el Salón de Sesiones

para no romper el quórum y que la Ley de Ingresos se pudiera votar. De otra manera, el PRD podría reventar la sesión. La ausencia de los otros 21 formó parte de la tramposa estrategia. El PRI hacía como que estaba en contra del incremento al IVA, pero en realidad propiciaba, con esas ausencias, que el PAN obtuviera la mayoría requerida. Supura por todos lados”.

O este: “Todo indica que Calderón se verá obligado a traer prestada credibilidad ajena a su grupo más cercano, es decir, actores que no tengan fama de desconfiables. De lo contrario su agenda política desde ahora habrá naufragado. Está en juego la palabra presidencial, que por cierto es distinta a la de Felipe Calderón. La primera es institucional, la segunda es de la persona. El habitante de Los Pinos debe asegurar la sobrevivencia de esa palabra si quiere dejar una Presidencia vestida de dignidad. Se lo debe a sí mismo pero “Era tan simple, tan inocuo, como aceptar, desde el primer momento, que se había firmado un ‘convenio de colaboración’ con el PRI en donde se pactaba un compromiso para no hacer alianzas en el estado de México.

Y el más severo: “Cuando menos cuatro de cinco altos personajes de la política mexicana deberían estar en este momento con la renuncia en la mano luego que se ha confirmado la existencia de un pacto de invasivas y mutilantes implicaciones electorales en el estado de México y de lesiones fiscales para los ciudadanos del resto del país.

Firmado en un protocolo privado, el texto, vergonzosamente demostrativo de las políticas de tianguis comicial, coloca en situación muy comprometida a funcionarios como lo son dos secretarios encargados de gobernabilidades (el federal y el asentado en Toluca), quienes utilizaron recursos, tiempo y representatividad públicas para avalar asuntos de la vida interna de los partidos y también afecta a los otros dos implicados, quienes formalmente dirigen los comités nacionales de sus organizaciones (la priísta Paredes y el panista Nava) y con tales investiduras restringidas excedieron las facultades estatutarias que les corresponden al haber comprometido por sí mismos, sin aval de ningún órgano de gobierno partidista, lo que en su momento deberían decidir los militantes en asambleas, convenciones u otros mecanismos de participación electiva”.

Finalmente, el vergonzoso caso, fue sellado con abrazos y besos por parte de los legisladores, como si no hubiese pasado nada, sin embargo las repercusiones siguen vigentes y la opinión Pública registra un nuevo aspecto de la devaluada política de nuestro país.





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