Miércoles 22 de Octubre de 2014

     



Calumnia no es historia 3

(AMI) Carlos Slim dijo el lunes que Calderón no enfoca sus políticas socioeconómicas (de algún modo hay que llamarles) al bienestar general y planteó la necesidad de fortalecer la economía interna para crear empleos y combatir la pobreza. “No se trata de sacrificar generaciones,” comentó. El martes, Roberto González Barrera abundó: En México se requiere actuar con un enfoque unificado de largo plazo, que pueda sostenerse al menos 20 años para garantizar tasas de crecimiento de entre 5 y 7% del producto interno bruto. Felipe estaba ahí, pero se hizo guaje; pues, ¿a quién puede ocurrírsele que recomiende al titular de la Beca Ugalde seguir los pasos del GDF.?

En La RDA, Estado de obreros y campesinos*, el texto que hemos venido abrevando en las dos entregas anteriores de Molinos de viento, de Juan Antonio González apunta: En cuanto a las fuerzas armadas de la RFA, continúa importantes cuadros del antiguo ejército nazi, Wehrmacht, crearon la Bundeswehr el 7 de junio de 1955 en medio de grandes protestas de la población y bajo el lema de Konrad Adenauer, “la maquina debe seguir,” que hacía referencia a unos 12,000 oficiales nazis y unos 300 miembros de la SS. Heinz Tretten, miembro de la Legión Cóndor, fue comandante en jefe de la Bundeswehr. dolf Galland también de la Legión Cóndor que llegó a ser asesor de la Bundeswehr y de la OTAN. En los 60 el ejército de la RFA contaba ya con 495.000 efectivos, que incluían destacados miembros nazis. En lo político el comunismo era perseguido y todos los antifascistas fueron olvidados y así por ejemplo se ignoró el mérito de Wilhelm Hammann en la liberación de Buchenwald porque era comunista. La Juventud Libre Alemana, FDJ, fue prohibida en 1951 y sus miembros fueron a la cárcel; otros, como Philipp Müller, fueron asesinados. El Partido Comunista, KPD, fue prohibido en 1956 aunque años después, en 1968, sería legalizado. Se produjo también una persecución contra funcionarios de izquierda bajo un decreto de Brandt.

En lo que respecta al llamado milagro económico alemán, la verdad es que la RFA de la posguerra estaba en manos del gran capital exterior, concretamente de EU, Gran Bretaña y Francia. Debía de pagar las deudas públicas y privadas contraídas desde el III Reich, además de las reparaciones de guerra a los aliados y al Plan Marshall. Pero debía seguir siendo un referente en Europa y más concretamente y sus patrocinadores pusieron todo a su favor para que emergiera de sus cenizas y fuera en poco tiempo el motor europeo que servía de freno al comunismo. El acuerdo de Londres del 27 de febrero de 1953 sería la punta de lanza de las medidas económicas emprendidas para la RFA, según el estudio de Jesús Nun: “el valor neto de la deuda total se redujo en alrededor de un 80%” esto suponía una quita directa superior al 50%, del perdón de todos los intereses acumulados desde 1934 y de la concesión de largos plazos de pago a tasas de interés muy inferiores a las del mercado. A la vez, la RFA consiguió un período de gracia de 5 años exentos de pagos y además se convino que una parte de la deuda se abonase directamente en marco”. La RFA no podía endeudarse ni tocar sus reservas y se daba por entendido que la inversión extranjera no sería una solución a corto plazo, pues esta siempre se lleva sus beneficios. “Quedaba, dice Jesús Nun, una sola alternativa y era que la economía alemana tuviese anualmente un importante superávit comercial, producido no por la baja en sus importaciones (lo cual afectaría su crecimiento y su bienestar) sino por un alza sostenida de sus exportaciones de bienes y servicios. Pero esta alternativa implicaba, como sucedió, que los países acreedores eliminaran barreras para la importación de productos de la RFA. Tan decisivo fue este punto que una cláusula del Acuerdo de Londres abría la posibilidad expresa de consultas y renegociaciones cada vez que el superávit comercial alemán resultase insuficiente”.

Día a día miles de berlineses de la RDA pasaban a la RFA con alimentos de primera necesidad que en la zona capitalista eran más caros para vendérselo a sus compañeros de trabajo occidentales, estos poseían salarios más altos los cuales no entraban en la zona oriental. Los obreros occidentales vendían a los orientales electrodomésticos y otros enseres, lo cual afectaba claramente a la economía oriental. Errores en el manejo de la economía centralmente dirigida y una intensa actividad de espionaje e infiltración, provocaron que el sector de la construcción se pusiera en huelga el 17 de junio expandiéndose el paro por todo el Estado, en un clima de rebelión con asaltos a las sedes del partido y la destrucción de símbolos socialistas. La emisora gringa de Berlín Oeste, RIAS, y la jerarquía de la iglesia protestante, fueron claras instigadores. Saboteadores nazis y mercenarios, opina Ludo Martens, aunque otros, como Ángel Carrique, desde la visión trotskista afirman que es una rebelión contra la burocracia del partido. La historia demuestra que el denominador común de los grupos nacidos para derribarlos dentro de los sistemas orientales durante la guerra fría, eran prooccidentales y estaban financiados y promovidos por el imperialismo sean consciente o no las bases de estos grupos, eso sí, las cúpulas dirigentes, caso como las de Lechy Walesa o Vaclav Havel, sabían lo que hacían. Como quiera fue haya sido, los sucesos son tan graves que fue necesaria la ayuda de las tropas soviéticas para aplacar, sin muertos, el levantamiento.

En septiembre de 1953 se crearon los grupos de lucha de la clase obrera como consecuencia de lo sucedido el 17 de Junio. Tres años después en enero se constituía el Ejército Nacional del Pueblo, según la constitución. En 1955 formaba parte del Pacto de Varsovia. En ese mismo año la RFA adoptó la doctrina Hallstein en la que amenazaría en romper vínculos comerciales con los países que tuviera relaciones con la RDA. A mediados de los 50 cerca de un millón de campesinos se habían beneficiado del reparto de unos tres millones de hectáreas de parcelas, con un control indirecto del Estado sobre los precios y la maquinaria, pero sería en 1960 el año decisivo para el último impulso colectivizador: en diciembre el régimen cooperativo llegaba al 90%de las tierras. Por otra parte desde 1956 se había trazado un plan quinquenal para mejorar los niveles productivos de la industria pesada y las inversiones en los sectores de bienes de consumo.

Berlín en ese momento era el teatro de operaciones de la guerra fría. La RFA se había lanzado en el armamentismo atómico en 1958. Tres años después en Viena se reunieron Kennedy y Kruschev para negociar el asunto alemán; el bando soviético dejaba claro que había que retirar las tropas extranjeras, reunificar el país y firmar un tratado de paz. Los EU que veían que se había afianzado un sistema occidental en la RFA y que conocían de las dificultades y anomalías de la RDA afirmaron su promesa de mantener a toda costa el estatus de ciudad ocupada y la permanencia de tropas occidentales en el corazón de la RDA, a la espera de que los acontecimientos y la impaciencia berlinesa reclamara su intervención. La estrategia occidental dará resultado. Kruschev declaraba que firmaría un tratado de paz por separado con la RDA.

rrb@red-ami.com

* civilizacionsocialista.blogspot.com -





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1 Comentario

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